DE LA CUMBRE Y LOS AFORADOS
DE LA
CUMBRE Y LOS AFORADOS
AMADEO
GONZALEZ TRIVIÑO
Cuando
todos los colombianos hemos sido fantaseados ante los resultados negativos y
negativistas por las actividades que se desarrollaron en Cartagena y que
llevaron a denominarse la Cumbre de las Américas, sin todos los países que la
conforman, es decir, que no fue una cumbre de las Américas, sino el encuentro
de los mandatarios de algunos países americanos, tenemos que concluir que los
Estados Unidos de América, hacen y ordenan la casa, como a ellos, bien les
parezca y que sus siervos fieles, agachan la cabeza y se emocionan siendo sus
esclavos y sus adoradores.
En
tanto, el país sigue impávido, sin percatarse de la forma como vamos
paulatinamente hacia un precipicio en el que, de no renovarse nuestras concepciones
políticas, hemos de prolongar indefinidamente esta guerra fratricida entre los
hijos de la misma familia y procurando el mantenimiento del statu quo de una
corrupción que solo se combate con premisas falsas y denuncias que nunca
concluyen con hechos positivos de renovación social, política y moral, como se
exige en una verdadera democracia.
Y
es que el escándalo de los gringos en querer satisfacer sus apetitos sexuales,
sin pagar la cuota que dicho negocio representa, ha sido parte de las conclusiones
positivas que nos deja la Cumbre de las Américas, para recordarnos que éste
negocio de las eternidades, en las cuales, con el patrocinio de las
delegaciones extranjeras se ha mantenido y hace parte del protocolo oficial, fue
uno de los puntos que no se discutieron, pero que estuvo en la mesa de
conversaciones, y al cual se llegó a un consenso para reiterar y elogiar a la
mujer colombiana en su oficio.
El
resultado de sus deliberaciones y de lo que los medios de comunicación nos han
presentado, es el de que ésta profesión que viene desde los mismos orígenes de
la humanidad, se ha visto afectada “por el no pago oportuno de la deuda” y ha
desquiciado las relaciones comerciales con los Estados Unidos, por cuanto no se
había hablado públicamente de que es un “negocio” que también debe ingresar a
los tratados de libre comercio que han de entrar en vigencia, junto con las
drogas y toda clase de tráfico de estupefacientes, como ha sucedido a lo largo
de nuestra historia económica y social colombiana.
Así
las cosas, resulta de poca importancia para nuestros propios paisanos
colombianos, el hecho de que tal como lo anunciáramos la semana pasada en ésta
misma columna, los aforados no existen para la vigilancia y la Contraloría
General de la República, como lo ha ratificado el Consejo de Estado, motivo por
el cual, las investigaciones contra los Magistrados del Consejo Superior de la
Judicatura, ha de retornar a su Juez Natural.
Y
así ha de mantenerse, y así ha de ratificarse, para que en algún momento,
tengamos la posibilidad y la esperanza, de que los entes de control realicen
actividades propias y afines a las funciones que le son inherentes, y no se
pierdan en el camino intrincado de las falsas ideologías como lo hace la
Procuraduría General, cuando toma partido clerical y dogmático en política,
contra los mismos funcionarios de los partidos antagónicos a su creencia e
imaginería mental.
Finalmente,
los mismos medios de comunicación se abstienen de comentar el hecho sin
precedentes en nuestra historia regional, de ver como funcionarios que dicen
haber prestado sus servicios a nuestra región en el Departamento del Huila,
fuera de haber terminado condenados por delitos como peculado, entre otros, o
por ciertas formas de extorsión que cometieron en ejercicio del soberano poder
de representación política que los cobijó durante largo tiempo, siguen siendo
los dirigentes de turno, siguen siendo los que mandan en política y direccionan
a nuestros electores en las urnas, y ahora terminan siendo tratados como
elefantes blancos, con toda una estela de reverencias y de reconocimientos que
nunca debieron merecer.
Mientras
la sociedad no ejerza el control y la sanción moral contra nuestros dirigentes
políticos, la representación ante nuestras instituciones seguirá siendo parte
de esa decadente estructura corrupta que se asimila o se asemeja a la sanción
penal contra los altos dirigentes del Estado, que se convierten en pequeñas
“fallas” de los “administradores de justicia”, y no en verdaderas sentencias
que impongan la proscripción social de los condenados penalmente, cuando de
dirigentes políticos se trate.
CRISIS EN LA CULTURA
En un reciente artículo se cuestionó el manejo político de la Cultura en el Huila, y en virtud de dicho planteamiento se escucharon voces de reclamo hacia la dirigencia del Departamento, por una política más coherente en esta materia y que la misma sea fruto de un proceso dirigido hacia las comunidades regionales y con proyección a la vida nacional.
Es claro y no podemos desconocer que dentro de la esfera de lo público, ninguno de los escritores, poetas, escultores o artistas que se dedican a su oficio, como profesión o como actividad suplementaria de otros oficios en su diario vivir, en ningún momento el establecimiento público ha de procurar el apoyo o el auspicio para su promoción, difusión o reconocimiento de su obra o de su talento.
El arte y todas las formas de expresión de la cultura, son patrimonio personal, individual y no hacen parte de ese grupo que ejerce la política colombiana, por cuanto, dentro de la tradición propia de dicho oficio, solo se encuentra un panorama de corrupción, de vandalismo, de saqueo y de aprovechamiento de los recursos económicos, naturales y de vez en cuando, de las tragedias o del dolor humano.
En suma, quienes de alguna u otra forma hemos estado vinculados con una gestión cultural, hemos conocido de cerca, cómo existen en nuestro medio, personas que tienen la política cultura, como una forma de vida, y esa política es correspondiente con el proceso que todos conocemos de política, parapolítica y demás afines al genero de la corrupción y del delito. Hay quienes viven y usufructúan de todas ellas, el arte y la literatura terminan por constituirse como un modus vivendi, al cual, se le ha asignado un rol, dentro del panorama gubernamental vigente, y serán siempre las fichas en el andamiaje del reparto burocrático que han de maquillar como representantes del ámbito CULTURAL.
Para hacer cultura, entonces, tenemos que buscar nuestro propio patrimonio, tenemos que recurrir como en la época medieval y de los feudos, al mecenazgo de la cultura, única forma de digerir un patrocinio o una muestra de los genios o de las personas que se reconocen por sus méritos o por su gestión en la sociedad.
He de confesar que hace mucho tiempo, una publicación cultural como CUATROTABLAS, que tengo la fortuna de patrocinar y difundir en forma gratuita en gran parte del país, nunca ha recibido el patrocinio o el apoyo del Gobernador o de las Administraciones Públicas, quienes no tienen tiempo para leer un artículo o para conocer el proceso cultural de los huilenses, y que los libros que he publicado, hacen parte de un proceso ajeno a las políticas culturales de sus dirigentes.
A REYNEL GASCA ALVAREZ y su familia en el Municipio de Tarqui, he de agradecer por anticipado, al igual que a PEDRO JOSE RAMIREZ RAMIREZ, el apoyo en la publicación del próximo libro de cuentos, que esta semana estaremos presentando al país, titulado “PAROXISMOS DEL DELIRIO”, y el cual, se conocerá primero en los Departamentos de Caldas, y del Cauca, que en nuestra tierra natal.
¿DEVOLUCION O PRESTAMO?
Diciembre 7 de 2008
El gobierno nacional anuncia que para aliviar la crisis económica generada por las pirámides que estaban legalizadas por la desidia del Estado de Derecho y por la falta de políticas de control en la captación de recursos y todas las formas que sus creadores se ingeniaron, va a conceder préstamos de la banca oficial, a bajos intereses y a largos plazos.
Pero quien dijo que los ahorradores e inversiones en DMG, DRFE y demás organizaciones creadas como paralelas al sistema financiero, están pidiendo plata prestada. Ellos lo que están exigiendo y demandando del Gobierno, es la devolución de sus aportes y el pago de los perjuicios generados por la OMISION del Estado de vigilar y proteger sus recursos económicos.
Para cualquier conocedor del Derecho Contencioso, las afirmaciones del Presidente, de sus Ministros y de los mismos Superintendentes de Sociedades y Financiero, al igual que el Fiscal General de la Nación, no existían argumentos válidos, normas precisas y circunstancias de hecho y de derecho que impidieran el ejercicio de tales actividades que para algunos llevaba más de cinco años.
Es que no querer reconocer la responsabilidad del Estado, en este proceso, y pretender enlodar la reputación de los inversionistas por haber actuado en las oficinas que tenían licencias y permisos de alcaldías, y de la Cámara de Comercio y de la Policía y de las autoridades en general, no es más que un sofisma de distracción, frente a la real trascendencia de la irresponsabilidad del Estado de sus autoridades en el manejo de este asunto.
Los inversionistas quieren sus recursos, los inversionistas son consecuentes con que el Gobierno Nacional procedió arbitrariamente al impedir que aquellos devolvieran sus recursos a sus ahorradores y que en lugar de buscar una salida, de concertar un proceso armónico para solucionar la crisis, lo que hizo fue una cacería de brujas, donde el que salió mal librado, sin lugar a dudas fue el pueblo colombiano, en un índice que supera los cuatro millones de habitantes inversionistas.
Pero cual era la actitud de las autoridades, cuando el Sistema Financiero ha entrado en crisis? Se crearon entre otros, el cuatro por mil, se apoyó y se salvo a la banca, y la banca nunca dejó de pertenecer a la empresa privada. Entonces, porque se sale a proteger a los poderosos y hoy se olvida de hacer lo propio con las clases más necesitadas?
El país necesita un fondo de inversión, que no se constituya en créditos ni a largo plazo, ni con intereses, y que todos los que confiaron en esa legitimación pasiva del Estado, salgan de inmediato a ser resarcidos, con un fondo al cual, han de ingresar todos los bienes de los que estuvieron involucrados en el Negocio.
Hacer lo contrario, es condenar a la miseria, a todos sus afectados como lo viene haciendo, este Gobierno generoso, de mano dura y corazón grande, pero para el poder y por el poder mismo.
¿Y AHORA QUIEN SERA?
Diciembre 3 de 2008
Al finalizar este año, los colombianos tendrán la oportunidad de escoger entre una gran variedad de personajes, hechos y circunstancias que han marcado nuestra realidad nacional y han sido puntos evidentes, y rescatables para pretender encubrir tantos hechos luctuosos y desastrosos de la política nacional, de la realidad económica o de la crisis social y humana que vivimos hace mucho tiempo.
El venezolano Hugo Chávez parece iniciar esta larga procesión de personajes que generaron una gran expectativa y un gran conflicto social, cuando como negociador del Presidente Uribe, buscó acercamientos con los alzados en armas, para liberar a unos secuestrados. Después su labor fue desconocida y fue vilipendiado hasta generar un gran conflicto internacional, que sin lugar a dudas, puso en libertad a seis secuestrados de la guerrilla. Es un gran ciclo, de surgimiento y caída, el que se anticipaba y el mediador terminó siendo víctima de la intolerancia y de la arrogancia del poder, de uno y de otro lado.
Luego se anunció la muerte de Tirofijo y el fin de las Farc, lo cual, posteriormente se hizo más evidente, cuando la invasión al territorio ecuatoriano, dejó al descubierto, todo el operativo que acabó con la vida del segundo comandante de las Farc, Raúl Reyes, donde se salvaron del bombardeo unos equipos de computación, que mancillaron a medio país, en tanto, se venía cocinando el famoso Rojas, que con la mano de su asesinado comandante, se acercó a cobrar su recompensa, que hasta el momento, no se ha hecho efectiva y que quizá nunca tenga derecho a ella.
Y luego del zaperoco de los computadores, la persecución contra Piedad Córdoba, Gustavo Petro, el director de Voz, algunos senadores y otros tantos que con la Parapolítica, jugaron a sacarse los cueros al sol y defender cada uno, sus posiciones extremas en una política sin sentido y sin rumbo, hasta cuando la Operación Jaque, puso el dedo en la llaga de una negociación que no se ha podido ocultar y que propició la liberación de otros tantos secuestrados de las Farc, y todo volvió a la calma.
En medio de todo esto, Don Mario, La extradición de los cabecillas de las autodefensas, la continuación de la labor delictiva de Don Berna, la captura de Chupeta en el Brasil, y un gran repertorio de hechos que fueron sepultándose uno tras otro, hasta cuando los falsos positivos, se constituyeron en la gran pantomima de la política y de la justicia.
Y cuando todo hacía suponer la urgente intervención de la Corte Penal Internacional, por la evidencia de las masacres, de la violación de los Derechos Humanos y de toda forma de exterminio y de persecución contra los pobres y los opositores al gobierno, vinieron las pirámides y fueron desplumadas contrariando la legalidad y el Debido Proceso, generando el gran pánico económico, cuando el Presidente en la radio y en la televisión, había invitado a todos los que quebraron a la banca Norteamericana, para que vinieran a Colombia, donde sus inversiones estaban aseguradas. DMG, su creador, guarda muchos secretos, tiene sus archivos prestos para denunciar y salpicar a todo el gobierno con su proyecto económico, entonces, el principio de Oportunidad, surge como una gran expectativa para su pronta libertad.
Y mañana, fuera del inverno y de la complicidad de la naturaleza, para sepultar estos escándalos del gobierno, quien será el que como conejo de laboratorio, salve la imagen de este país y ocupe nuestros comentarios para distraernos de este diciembre negro que se avecina?.
CULTURA MAFIOSA
Medellín, 18 de marzo de 2008 – Agencia de Noticias UN- Una ‘cultura del atajo’ abierta a la ilegalidad a través del clientelismo, la corrupción y el contrabando se viene suscitando en Colombia bajo una preocupante denominación: cultura mafiosa.(Pág. Web Mineducación.gov.co)
Con mucha precisión y solvencia intelectual, el señor Presidente de los colombianos, ha admitido que los colombianos vivimos en una cultura mafiosa, que actuamos y compartimos como los mafiosos y por eso, olvida el presidente, que es precisamente la razón por la cual, él es el Presidente de nuestra Nación.
Pensar o tener la sospecha de poder obtener una ventaja o una utilidad en una inversión, que tiene el reconocimiento omisivo de las autoridades, no puede ser catalogado de la forma que se ha hecho, ya que si las autoridades tienen un rol protagónico en la organización de la estructura de la sociedad, pues es un papel que deben cumplir, que deben satisfacer para poder alcanzar todos los fines esenciales del Estado. De lo contrario, estamos arando en el mar.
Las decisiones y la forma de enfrentar el problema social, con una cultura mafiosa o con una cultura del menor esfuerzo, propia de los colombianos, antes que de los latinoamericanos, y que por su idiosincrasia y por su estructura social, se ha mantenido a lo largo de su tradición histórica, tiene que hacernos reflexionar es, no sobre esta práctica, sino sobre la legitimidad del Gobierno mismo, en la medida en la que luego de valerse de sus actividades y de estar debidamente legalizados por las autoridades locales y nacionales, se pretende generar una situación de caos y de pánico, al conocerse las exigencias de las grandes empresas financieras que vieron que la temporada navideña se vino en blanco para ellas.
Las medidas adoptadas y las que se anuncian con bombos y platillos, como aquella incluso en la que se desnaturaliza el delito de usura, conocido hoy como el cobro de intereses que sobrepasa el cincuenta por ciento del valor de aquel autorizado por la ley, para convertirlo en el doble de ese monto, constituye por si solo, un comportamiento delictivo convertido en norma socialmente aceptable que debemos repudiar, cuando lo que se debería exigir, era poner en cintura y perseguir a todas las formas de práctica que el Gobierno Nacional ha autorizado, vigentes en Colombia, como son la compraventa con pacto de retroventa, las prenderías, e incluso, los intereses de usura autorizados por la banca nacional, como consecuencia del cobro de aranceles, tasas y demás sumas que se adicionan a los interés autorizados, en cuestión de préstamos o de transacciones bancarias.
Entonces, un gobierno elegido por una cultura mafiosa, que a su vez, legisla con igual criterio, tiene que terminar muy pronto, renunciando a su capacidad de poder, ya que el poder solo se tiene para imponer criterios de dominación y para subyugar al enemigo, como se ha utilizado hasta el momento, por sus detentadores, enemigos que están representados en los pobres para los capitalistas, o en los alzados en armas para los militares. El Poder es la facultad de canalizar todos los mecanismos para llegar a las comunidades con políticas sociales y de beneficio colectivo, y hacer realidad los postulados y principios constitucionales establecidos como parámetros de comportamiento social.
EL DESGOBIERNO DE LAS PIRAMIDES
Un Gobierno irresponsable, generado y sustentado sobre las bases de la improvisación y de un discurso que en medio de la violencia y de la complicidad de los actos perversos de unos alzados en armas, con un secuestro que no ha servido para nada y que no se ha retribuido a sus secuestradores, a la luz de la realidad nacional, pero que puede esconder jugosas utilidades, disfrazadas con falsos positivos, son los que ha permitido el engrandecimiento de la figura de ALVARO URIBE VELEZ, enlodado por su falta de control y vigilancia de lo que él ha denominado CAPTACION ILEGAL DE RECURSOS.
Es triste y desastroso, encontrarnos como el Primer Mandatario ha llegado hasta el colmo de usurpar las funciones propias de todas las instituciones y desconocer la organización tripartita del Poder Constitucional, para tratar de sacar ventajas de su inoperancia, de su falta de legitimidad y sobre todo, de su complicidad con lo oscuro que se esconde tras los grandes monopolios de las entidades financieras colombianas.
La captación de recursos por personas ajenas a los grandes conglomerados económicos del país, se le salió de la manos al país mismo, y lo que ha sido, esa vaquita amarrada del ahorro y de las entidades financieras, encontró en los timadores y avivatos, la fórmula de ofrecer lo que el Estado mismo, desde el Banco de la República han negado a los ahorradores, en cuanto tiene que ver con sus inversiones en dichas instituciones financieras, y que a su vez, los mismos jueces en decisiones odiosas desconocen hasta la saciedad, cuando para muchos procesos solo ordenan pagar los intereses legales de que trata el caduco artículo 1617 del Código Civil Colombiano, que solo reconoce el seis por ciento anual.
Esta situación aberrante, llevó a que los colombianos, que no son ignorantes, brutos, estúpidos o toda esta clase de improperios que utilizó Dario Arismendi en su cadena radial, para tratarlos, con otros informadores que se dicen periodistas, fue la causa real de un problema sociológico, donde el Gobierno, así aparezca con índices de popularidad por la cara del mandatario, no lo es menos, que institucionalmente no encuentra el mismo respaldo. Hasta tal punto que los Superintendentes Financiero y de Sociedades, tenían que haber visto rodar sus cabezas, por su incapacidad, negligencia y falta de control en dichas operaciones, o por haber tomado cartas en el asunto desde un primer momento, al igual que los Gobernadores y Alcaldes Municipales, al permitir que con la complicidad de Certificados de Cámaras de Comercio de inscripción de comerciantes de ciudadanos sin mayores arandelas, aparecieran como grandes receptores de recursos del público en general.
Fueron los medios de comunicación patrocinados por las grandes empresas financieras del país, las que generaron un pánico que algún día, sus autores deberán responder ante la historia, como presuntos defensores de la moralidad que nunca han tenido, como se han presentado y que no han respetado y no han defendido, como lo dicen hacer, en bien de esas comunidades que son las generadoras de sus propias normas y de sus propias decisiones.
Las adopción de soluciones a este problema con los decretos expedidos, van en contravía del ordenamiento legal, el Estado es el responsable mediante las Acciones Administrativas que quedan en cabeza de tales ahorradores, para exigir y demandar del Gobierno Nacional, la devolución integral de sus recursos y el pago de las indemnizaciones a que tienen derecho, por el atropello de que han sido víctimas y la Acción de Reparación Directa, es el camino indicado para ello, vinculando a las cámaras de Comercio, Administraciones Locales y Nacionales, tanto a título institucional como a título personal, por la omisión en la vigilancia y control, de lo que ahora dicen controlar.
PURGA TOTAL
Los Colombianos asistimos expectantes ante el curso normal de los acontecimientos políticos que se vienen cocinando dentro de las altas esferas, ante la presencia de inconformidad de un sector privilegiado constitucionalmente, pero políticamente excluido, como son los indígenas, quienes con el Primer Mandatario, no llegaron a ningún acuerdo y todo se dilató, como siempre ocurre, con peroratas, cuestionamientos y de contera, protegiendo el desconocimiento de sus derechos y la afrenta a la realidad social, económica y cultural que viven dichas comunidades.
En otro escenario, aquel hecho protuberante de falsos positivos, conocidos por toda la opinión pública nacional desde hace mucho tiempo, solo vino a ser aceptado por el Gobierno, mediante una purga interna, en la cual, sus principales responsables políticos, se mantienen en las altas esferas tanto del Ministerio de Defensa, como de la cúpula de las fuerzas armadas, y es cuando tenemos que afirmar, que para ellos, no puede haber secretos, que ellos mejor que nadie, tienen el deber constitucional y moral, de saber y de responder por las actuaciones de sus subalternos y que es muy osado pretender creer que todo lo que sucedió en el mundo intrincado de sus propias gentes, haya sido desconocido por sus superiores, máxime cuando como dice la alta cúpula de poder, se conocen las acciones y se sabe a ciencia cierta por informantes en la misma guerrilla del movimiento de sus tropas, como no saber lo que sucede en casa propia? Cómo no saber qué sucede en el interior de sus cuerpos, cuando los agentes de inteligencia, vigilan, siguen y espían a todos los colombianos opositores al régimen, como sucede en toda democracia de papel, como la nuestra, para no vigilarse entre ellos mismos?
Igualmente este espectáculo circense en el que estamos metidos, nos permite entender el gran índice de popularidad que detenta el gobierno nacional, como fruto de esa política equivocada de los alzados en armas, al mantener en el cautiverio a los secuestrados, soldados, agentes de la policía o dirigentes, en una lucha política sin razón de ser, frente a la forma como dentro de su misma colectividad se presentan los fenómenos de la yidispolítica, donde se canjean o se cambian por dádidas, los secuestrados, o los guerrilleros mismos, como los votos, y todo termina por ser un espectáculo que solo beneficia al que detenta el poder, o quien me dice lo contrario, al reconocer, saber y aceptar, que todas las acciones que han tenido que ver con la liberación, compra de secuestrados o deserciones de guerrilleros, han permitido crear una estela invisible de superioridad o de auge de una política de seguridad democrática que no es más que el fruto de los falsos positivos a que nos tienen enseñados.
Es necesaria una poda integral que permita entender y comprender cómo el gobierno nacional, está comprometido con la defensa de los derechos humanos y con el compromiso internacional de suscribir el acuerdo de la ONU, sobre la protección de las comunidades indígenas, fuera de la obligación, social, política y económica, de restablecer los derechos ciudadanos, que algún día se consagraron en nuestra carta constitucional, como norma de normas, y no fundamentado en ella misma, para desconocer y pasar por alto, sus derechos, deberes y obligaciones.
Esta purga debe ser total, sin consideración a los compromisos políticos, y como una forma de demostrar ante el mundo, que se busca hacer respetar y cumplir la Constitución sobre los actos y hechos de barbarie, que se asemejan a los de las dictaduras militares del cono sur y de otros pueblos africanos, que se han proyectado en nuestra sociedad y tienen un reconocimiento cómplice que no nos permite vivir en paz y nos hace temer por nuestra propia existencia, como si estuviéramos en peligro de muerte, las veinticuatro horas del día, como sucede en la actualidad.
Que no se siga engañando al país con una estela de moral y de ética que no se tiene, que no se profesa y que solo sirve de elemento altisonante para pregonar un estilo de gobierno y una racionalidad de la vida pública que todo el mundo conoce, como el escenario de la corrupción, de la impunidad y de la protección del delito.
A REMODELAR LA CASA
Un país que se debate en la miseria, donde la injusticia, la impunidad y la falta de políticas criminales, son la premisa general en la que descansa toda su estructura social y política, pregona y defiende a capa y espada una presunta democracia representativa con la cual va cubriendo esa realidad de una sociedad descuadernada por la ambición del poder y liderada no por los más dignos y meritorios representantes de la sociedad, sino por todos aquellos que mediante oscuros procedimientos han llegado a las altas esferas del Estado, nos hace pensar y nos invita para que pregonemos que ha llegado la hora, y que es urgente y necesario proceder cuanto antes a “remodelar la casa”.
Pero, para que esta tarea de encomiable esfuerzo alcance sus propósitos, es menester saber que necesitamos principios morales y éticos, que estén por encima de los dineros o recursos de todos aquellos que han mancillado la ley, que son reconocidos por sus prácticas ilícitas y que buscan la manera de alcanzar esa apariencia de ciudadanos de bien, cuando en el trasfondo, se esconden prácticas ilegales permitidas en la intimidad de los que ejercen el poder, pero que ocultan a voz en cuello, para pregonar una falsa moral y una costumbre que no se tiene o una honorabilidad que no se profesa.
Es costoso remodelar la casa, cuando de por medio, sabemos que a ella, han de llegar, tanto los unos como los otros, sobre todo los malos, que por sus pasillos han de transitar, todas las malsanas formas de distribución del erario público, los contratos ilegales, las asesorías temerarias y los presupuestos de validez de un dogma o una posición ideológica, que solo son soporte de grandes prebendas y manejos económicos que en medio de una gran humildad, llevan a hacer alusión de una falsa honorabilidad generadora de su empobrecimiento licito.
Y los realmente pobres y miserables de Colombia, que se atrevan a remodelar sus casas, van a ver como el Gobierno mismo se ha de encargar de quedarse con sus bienes, por cuanto, no se tiene la complicidad de aquellos, para evadir la ley, y en consecuencia, sus actos lícitos que no pueden ser investigados por el DAS, quien solo persigue e investiga a los opositores del Gobierno, han de llevar aparejada la posibilidad de que muchos altos dignatarios del Estado terminen como cómplices necesarios del delito de lavado de activos, mediante prácticas exorcistas que enriquecen más y más, a la clase dirigente, con lo cual, se desconocen los derechos ciudadanos y las formas de testaferrato adquieren dimensiones insospechadas, que nunca un sabio jurista de las Altas Cortes, se atreverá a reconocer, sancionar y condenar.
Hoy, el País, que vive en la hecatombe perfecta, de una inmoralidad pública oficial, ya no tiene la osadía de rasgar sus vestiduras ante la imperfección de sus instituciones, por cuanto, convertirla en jirones, es todo lo que se proponen sus más altos representantes, y en medio de toda una batahola de payasos y saltimbanquis, como en un espectáculo circense, se dan coro, infames y plebeyos, monarcas y sabios, para gritar al mundo que su honestidad, su humildad y su decoro, son la sombra de un pasado que nadie jamás osará haber investigado.
Es hora de remodelar la casa, a bajo costo, con préstamos a interés que no superen la tasa bancaria de la usura y reconociendo a las instituciones autorizadas por la ley, para los créditos a sus ciudadanos, practicando la retención en la fuente y pagando los impuestos que todos los demás ciudadanos han de pagar. Pero no hemos de remodelar la casa, para empobrecernos a expensas de la usura o para dar visos de legalidad a un dinero mal habido, Colombia, es una nación en la que la Paz, no es ni siquiera un sueño, sino una pesadilla, desde la cual, nuestros dignatarios hacen su agosto para perpetuarse en el poder, con falsos positivos y retomando los valores y principios de la inquisición. El fin de la historia, ya es conocido.
EL QUIMBO: UNA HECATOMBE
Nuestros hijos dirán en el mañana: Había un poblado llamado Rioloro, por donde se transitaba hacia la comunidad de Veracruz, y por ella se arribaba al Puente de los Cocos, sobre el río Magdalena, zona productiva, con una vegetación y una materia prima extraordinaria para el cultivo del arroz, para la producción de cacao y gran asiento de muchas familias que durante toda una vida, construyeron sus sueños y esperanzas, había hatos ganaderos y la laboriosidad de sus gentes, era un gran punto de encuentro en toda la comarca.
Un día llegó el gobierno de la gente, con corazón grande y manos llenas de riqueza, de dinero y de ambición, y con la complicidad de todos los políticos y de los serviles que nunca conocieron esta zona, la volvieron una represa y construyeron una fuente de ingresos para los inversionistas extranjeros, quienes con su apoyo económico, mantienen los gamonales, los políticos corruptos y todos esos representantes de la burocracia en el poder.
De sus gentes, solo se sabe, que fueron expulsados y conformaron esa horda miserable de desplazados de la violencia y de la intolerancia oficial, que recibieron una dádiva que nunca pudo compensar sus haberes y que a quienes les devolvieron tierra, ésta no tenía las condiciones de explotación y de riqueza vegetal de aquellas, pero tuvieron que hipotecarlas a los bancos que terminaron por quedarse con ellas.
Hoy, algunos vestigios de su incruenta toma, se alcanza a observar a lo lejos, parece la debacle de un asalto guerrillero o las secuelas de las andanzas de las comunidades Convivir que patrocinara y liderara el entonces gobernador de Antioquia, hoy Presidente de los Colombianos, y apodados posteriormente como paracos, autodefensas o exterminadores del campo y la ciudad.
Esta historia que se repetirá por siempre, nunca nos enseñará el verdadero valor del hombre en sociedad, y muchos menos de la solidaridad y de la defensa de su propio terruño, cuando nos enfrentamos a viles y lacayos políticos de turno, como los que ahora, se hacen voceros de una comunidad con la que no se corresponden.
La Represa del Quimbo es una realidad. No nos oponemos a ella porque nuestra voz, no busca más que servir de pregonera de una verdad que duele y que nos aproxima con la muerte, exigimos la solidaridad y convocamos a todos los ciudadanos de bien, para que entiendan que con su indiferencia y los falsos conceptos de desarrollo, de avance tecnológico y de inversión extranjera, se está patrocinando una hecatombe social de insospechadas consecuencias, donde solo quienes viven en sus entrañas, conocerán en el mañana su dolor y su tragedia. Nos queda recordar que la Represa del Quimbo, destruyó nuestro entorno natural, arrasó nuestras gentes y muchos inocentes, fueron víctimas de sus propios dirigentes.
EL QUIMBO: A CONSULTA POPULAR
Ya hemos convocado a la parálisis de todos los afectados con la Represa del QUIMBO, en el Departamento del Huila. Por ahí deben andar los políticos, haciendo cuentas de su participación en contratos, en concesiones y en toda clase de pantomimas, para hacer creer que se preocupan por el Huila. Falsos, comprometidos con su tradición histórica, todos están por ver como obtienen las prebendas de su apoyo y de su silencio.
Una preocupación por la inundación de cerca de cinco mil hectáreas de tierra productivas y tres mil más de baja productividad, serán el epicentro de todo este proyecto, en el cual, la inversión extranjera y los recursos que se generen, se usufructuarán únicamente por unos pocos y el proceso de pauperización de todos sus pobladores seguirá su curso, con mano dura y corazón flexible, todo para que tengan que sacrificarse, como los peones, trabajando, trabajando y trabajando.
Pero todo se manipula y ya los medios de comunicación, están listos para vender la imagen de un desarrollo y de un progreso que son falsas ilusiones y falsas expectativas, no será posible restablecer el equilibrio ecológico y sobre todo, lograr indemnizar como se debe, todo ese daño social y humano que ha de generarse, por cuanto, así se cambie cualquier fracción de tierra por cinco hectáreas en otro sector, nunca y jamás, podrá recomponerse el tejido social que representa todo el entorno y afecta la relación de vida, de sus moradores.
Somos conscientes de que nuestra oposición a dicho proyecto es una quijotada, pero somos consecuentes con la angustia de nuestras gentes y con el dolor de nuestros conciudadanos.
Si realmente existe una posibilidad de participación democrática, pluralista, donde la convocatoria pública, sea la fuente de sus propias decisiones, consideramos que debemos llamar a todos los sectores, para que en el Departamento del Huila, se libre una cruzada, con recolección de firmas, para urgir la necesidad de una CONSULTA POPULAR, que decida, luego de conocer el verdadero alcance del proyecto, si está dispuesto a apoyar y patrocinar el mismo, o si por el contrario, procura la defensa de su región.
No olvidemos que la CONSULTA POPULAR, no es solo para la reelección del Presidente, que lo es también para la revocatoria del mandato, y que debe ser para atender y solucionar todos y cada uno de los fenómenos en los que los intereses sociales y comunitarios, puedan resultar afectados por y en desarrollo de los planes y programas sociales en los que la, tanto la naturaleza, como la estructura organizativa del Estado, así lo demandan.
Consulta popular que debe propender por el restablecimiento de un equilibrio entre las decisiones de sus propias comunidades y los planes y programas de desarrollo social de una región, cuando se afectan los procesos productivos, el entorno geográfico, el entorno social y sobre todo, la infraestructura de las comunidades hacia un polo de desarrollo que ellos han construido durante todo un tiempo, durante toda una vida, y que hoy se ve amenazado por intereses mezquinos y contrarios a la convivencia ciudadana.
EL QUIMBO: DESCALABRO SOCIAL
Todos los habitantes del Departamento del Huila, deberían lanzarse a las calles en una protesta única, coherente y definitiva, hasta las últimas consecuencias, para oponerse rotundamente a la construcción de la Represa del Quimbo, inversión que hace parte de las regalías de la economía nacional a la empresa extranjera y que en el trasfondo, no se corresponde con los postulados de nuestra carta política nacional.
La propiedad privada debe cumplir un fin social. Ese fin social es precisamente la defensa del entorno de los campesinos y de las miles de familias que hoy en día, están explotando una de las zonas más productivas del centro del departamento del Huila. Su erradicación es un fenómeno propio de los desplazamientos forzados, una persecución contra los trabajadores del campo, contra la pequeña y mediana propiedad y un desconocimiento total a los postulados de la economía doméstica de esta región olvidada de Colombia.
Extrañamente se vaticina un proceso de inversión y de crecimiento económico en la región. Inversión de quien. Capital extranjero. Crecimiento económico para quien? Para una empresa extranjera que ha de vender la energía que se produzca a países vecinos, cuyos recursos no llegarán a las cuentas en Colombia y se manejará en euros.
Y saber que la clase política y dirigente, en un arranque de solidaridad con el señor Uribe Vélez, quien no explica de donde han sacado recursos económicos para el referendo y el pago de las firmas que han presentado a consideración de la Registraduria Nacional del Estado Civil y del Congreso de la República, viene en forma solapada patrocinando su reelección inmediata, mientras compromete los recursos de la nación al servicio de las multinacionales internacionales, sin importar las comunidades pobres de esta Colombia adolorida y avasallada como la que más.
El primer postulado de todos los huilenses, debe estar centrado en exigir que el Departamento del Huila, y los Municipios que conforman la zona de impacto de la represa, tengan como mínimo el cincuenta y uno por ciento de los derechos y acciones de dicha empresa. Que las utilidades de la misma, sean invertidos exclusivamente en Educación y en Salud para todo el Departamento y finalmente que todos sus habitantes, tengan la posibilidad de encontrar tarifas preferenciales en el servicio de energía eléctrica, y ésta se reduzca en un cincuenta por ciento como mínimo, frente al valor actual del kilovatio consumido, y a su vez, que se apoye y se patrocine con precios competitivos la tierra que ha de ser objeto de expropiación por parte de los inversionistas del Proyecto.
Solamente bajo estos considerandos y reformulando el proyecto hacia el reconocimiento de la identidad regional, de la defensa de los sectores marginales del Departamento del Huila, y sobre todo, del proceso de reinserción de todos los sectores afectados en la economía departamental con este proceso, se puede abrir un espacio o un camino de luz, para la hacer viable el proyecto, de lo contrario, convocamos a la oposición total, de pie y hasta las últimas consecuencias.
Para que ha servido realmente la represa de BETANIA, en estos aspectos, sino para generar más pobreza y enriquecer a los grupos o sectores políticos que han manejado el recurso energético del Departamento del Huila. Es que acaso no seguimos dependiendo de un factor político eminente en el manejo de este sector, y pagamos los costos más elevados por dicho servicio a nivel nacional.
Y SIGUE LA PANTOMIMA
Y SIGUE LA PANTOMIMA
AMADEO GONZALEZ TRIVIÑO
No podía faltar. El Gobierno Nacional busca atropellar todos los procesos de la parapolítica, de la corrupción, de la compra de conciencias y del poder mismo de la delincuencia dentro de sus propias esferas gubernamentales, y como si fuera una gran cosa, con el auspicio de todos los medios de comunicación, al servicio del imperio, ha procedido mediante una rueda de prensa, con el Fiscal General de la Nación, como comodín de la farándula, a dar a conocer el procedo denominado de la farcpolítica, al igual que la yidispolítica, la parapolítica y la corrupción generalizada en el manejo del poder político que nos rige.
Esta actuación del Gobierno Nacional, que es el ejercicio del cumplimiento de las órdenes de la Interpol, y por consiguiente, de lo dispuesto por el Gobierno del presidente norteamericano, conducen no a que haya claridad sobre todo este proceso histórico que vive el pueblo colombiano, sino que en el trasfondo, es el gran reto con el que se pretende enfrentar los procesos de la parapolítica, para enjuiciar a la Corte Suprema de Justicia, para poner contra la pared a la Justicia, y para que ella, se vea obligada a encarcelar y detener, por simples “sospechas” o “conjeturas”, a todos los que se han comprometido con la búsqueda de la paz y con el acercamiento hacia el acuerdo humanitario.
Quiere decir lo anterior, tal como lo ha venido advirtiendo el señor Presidente, que no va a dar un paso atrás, que los procesos políticos que ha vivido Colombia, han de ser revisados y que si de desconocerlos se trata, así se hará, para que los indultos y toda clase de “perdón y olvido”, surjan de entre las cenizas, y nadie se muestre ajeno al fenómeno de la reparación de las víctimas, como un decir, por cuanto, otra cosa es el abandono mismo en el que se encuentran todos los desplazados de Colombia, con la aquiescencia del gobierno mismo que ha recibido los frutos de tales grupos generadores del exterminio de tantos colombianos, y que en cuanto se trate de la guerra sucia entre la guerrilla y el Estado mismo, los pírricos triunfos, como la muerte por causa de un infarto, del Comandante Tirofijo, por sí solo, parecen legitimar su negativa al acuerdo humanitario o a una negociación con dicho grupo alzado en armas .
La dimensión y la fuerza con las denuncias que por farcopolítica, se vienen haciendo, no son más que un pequeño y muy reducido ejemplo, frente al fenómeno del narcotráfico y de la parapolítica, y por lo tanto, no se pueden asimilar estos fenómenos de igual forma, máxime cuando en el periodo presidencial de Andrés Pastrana, toda Colombia y el mundo entero, pudo conocer de cerca una zona de distensión, a donde podían concurrir todos los que quisieran y eran recibidos por la Guerrilla en pleno, como agentes diplomáticos de la otra Colombia. Ese proceso, en el cual, la ausencia de una voluntad de paz por parte de los alzados en armas, terminó en febrero del año dos mil dos, luego del secuestro del Senador Gechem Turbay, y desde entonces, otra historia hemos vivido los colombianos, igual a la que hemos padecido hace cuarenta y cuatro años aproximadamente, con dicho grupo de las Farc.
Entonces, querer salpicar a los gestores de paz, a los periodistas que han intervenido en el proceso, y a quienes no han tenido el manejo del poder político, como si lo logró la parapolítica y el narcotráfico tomados de la mano, no es más que un ardid estratégicamente planeado, para ir, sepultando en el silencio cómplice y poco a poco, toda esa corrupción que invade los intestinos de una democracia que se asimila cada día más y más, a ese proceso cancerígeno institucional que padecemos, y que se transformó en la dictadura civil de Uribe, el único, el Gran Jefe.
No nos equivoquemos. Mañana por orden de la Fiscalía, ha de abrirse investigación penal, si no se ha abierto ya, contra INGRID BETANCOURT, por las declaraciones contenidas en contra de éste gobierno, en su carta del mes de Octubre del año pasado, acumulada dicha investigación penal por el autosecuestro, como se ha llegado a afirmar, y/o por la propaganda que le viene haciendo a las FARC, con su situación de indefensión y por qué no, como la mejor manera de refrendar el interés del Gobierno y de la Política Nacional, de que vale más una institucionalidad decadente y corroída en sus estructuras que la vida de los ciudadanos mismos, por quienes, conforme a las premisas constitucionales, son el fundamento mismo de la sociedad.
Garzón, 26 de Mayo de 2008
ILEGITIMIDAD DEL PODER
Parece que ya nos acostumbramos a ese viejo dilema del “laissez faire, laissez passer” (dejar hacer, dejar pasar), pero no en correspondencia con la economía o con los principios liberales o con una doctrina ideológica determinada, sino con el presupuesto de la connivencia con la corrupción, con el delito, con la impunidad y sobre todo, con aquellos que viven de la arrogancia del poder.
Y qué podríamos decir, cuando estamos viviendo el ciclo más perfecto de la ilegitimidad del poder y por miedo a reencontrar el perfil de nuestra propia sociedad, nos ponemos a pregonar que le tenemos miedo a los sismas políticos o a los cambios, cuando éstos son perfectos en el reacomodamiento de las sociedades mismas?. Solo los mediocres y los borregos, van pidiendo rodear al actual Gobierno y al Congreso de la República, por su incapacidad y su falta de compromiso con la democracia, que nunca la han tenido, y por otro lado, con ello se procura ocultar la verdad al país.
Que Yidis ha dicho la verdad. Es la gran verdad. Nadie puede negar toda clase de componendas y artimañas en la compra de conciencias en el acto legislativo para la reelección presidencial. Sin lugar a dudas. Empezando por la forma como el Ejecutivo manejo los hilos del poder y violó el juramento constitucional de respetar y acatar la Constitución Política de Colombia, que nunca ha respetado.
Que a nivel internacional, Colombia está en el limbo, es una realidad. Es tan cierto y tan contundente, que tienen en este momento todos los medios de comunicación titulares tan claros y precisos que pueden repetir sin lugar a equívocos: “La reelección presidencial en Colombia: fruto de la corrupción”. “La Presidente del Congreso de Colombia, vinculada con la parapolítica”. “Los militares de Colombia, comprometidos con masacres de autodefensas”. “El Congreso de la República de Colombia, sesiona desde las cárceles de máxima seguridad”. “El Gobierno Colombiano, desconoce la legitimidad del Poder Judicial”. Y otros tantos de miles y miles de noticias que solo se entrelazan con estos titulares.
Pero en Colombia, no pasa nada, los partidos políticos que son la guarida de todos los fracasos políticos institucionales y donde se cocinan todas las formas de manipulación del poder y de la corrupción nacional, están tan desprestigiados que una reforma integral, no es posible, hasta tanto, no se reforme integralmente con una Asamblea Nacional Constituyente, liderada por personas ajenas al poder mismo.
Todos los colombianos tenemos que buscar el principio generador de ese Derecho alternativo del cual solo los pueblos en su interior pueden hacer gala, cuando manejan el reconocimiento de una ética y una moral que parta del otro, en forma horizontal, y no de principios impuestos por fuerzas extrañas, tanto a la conciencia, como al interior del propio gobierno.
Ya lo han sostenido muchos pensadores y se ha ratificado en muchos comentarios, y hoy repito con William Ospina, que nuestra voz, nuestro reclamo, nuestra urgencia por reconsiderar nuestro papel protagónico en sociedad, no es más que “un llamado a una ciudadanía más activa, más consciente, más capaz de saber lo que merece y más capaz de buscarlo. Y seguiré repitiendo que el principal mal de Colombia no es la guerrilla o los paramilitares, o la corrupción o tener elites egoístas…, sino no tener una ciudadanía que le ponga freno a todo eso.”
COLOMBIA: PAIS POLITICO
Colombia por excelencia es un país político. Todos los actos de los ciudadanos están determinados por los procesos políticos. Todos dependen y construyen su vida en torno a sus dirigentes políticos. Todos quieren ser políticos. Todos se comportan como políticos, en suma, todos hacen y viven de la política deformada hasta el punto de convertirla en politiquería.
Quien sea capaz y tenga muchos valores y principios, no puede pertenecer al campo de la administración pública, por obra y gracia de sus propios méritos, sino única y exclusivamente, en la medida y en la forma, de su compromiso con la campaña política, con el perfil político o con la corrupción política, se vaya dando, hasta terminar involucrado en ese fenómeno de desintegración moral y ético, llamado el PAIS POLITICO. De resto, será un completo anónimo.
Todos somos conscientes. Desde la Presidencia de la República, hasta el más mínimo celador de cualquier escuelita pública de la frontera con el Brasil o Venezuela, es cuota política y por consiguiente, solo se corresponde en la medida de su recomendación política. Son ellos, quienes han sido diligentes en alcanzar las esferas para hacer subsumir a ese ciudadano con su rol político, para convertirlo en el obsecuente y servil escudero de su modelo de vida.
Muchos profesionales salen a la palestra pública y otros tantos, ya consolidados, han alcanzado méritos y altura política en la medida de su compromiso con los contratos y en medio de ello, de los actos propios de corrupción generadoras de aquella, así se han abierto las puertas del Poder Político, con quienes resultan casados en una vida marital de imposibles acercamientos y refinamientos estéticos del arte de la convivencia ética y moral.
Siempre hemos repetido fulano de tal o mengano o persona, hace parte de una cuota burocrática que le corresponde a un determinado político de turno, y por consiguiente, es el respaldo y la decisión de su apoyo, el único elemento o bastión requerido para alcanzar la forma de manipular la administración, de comprometer a la administración o de canalizar los recursos de esa administración, desde la cual, se apropian en forma indiscriminada de los recursos del Estado o se malversan sus fondos y su gestión de beneficio social.
Téngase en cuenta, como la manipulación de todo este proceso, es una vieja leyenda en la cual, hasta los grandes comprometidos con la dirección del Estado, Gobernantes o miembros de las corporaciones públicas, desde el Concejo, Asamblea o Congreso de la República, por interpuestas personas, designan subrepticiamente a sus comodines para la asesoría jurídica, contractual o de manejo de los recursos, de los cuales terminan apropiándose olímpicamente, con el cuento consabido de no ser responsables directos de dichos contratos.
El uso y el abuso de todas las formas de hacer política, se han perfilado por parte de un modelo de rey de reyes, entronizado en el esquema de la vida pública nacional, con el cual, se viene deslegitimando paulatinamente, toda la institucionalidad, hasta el punto de parecernos a un Estado de la pantomima, donde poco a poco, mediante migas de satisfacciones bucólicas y anodinas, nos vamos aletargando en un sueño de nunca acabar. Un sueño profundo de miedos y de reconciliaciones con nuestros propios temores, sin salida en un laberinto desconocido y de impredecibles consecuencias funestas en el mañana.
Esta es parte de una radiografía de pleno conocimiento tanto por los ciudadanos del común, las inmensas mayorías, y cualquier político o politiquero, de aquellos requeridos en la “compra de conciencias” en la “manipulación de sus recursos” y por consiguiente, en engañar y engañar y comprometer y comprometer. Es tanto como ejercer una dictadura civil, cuando el golpe civil en Colombia, reemplazó al golpe militar de otrora. O acaso, esa no es la lección política padecida y vivida en carne propia por nostros los colombianos?.
Garzón, Mayo 20 de 2008.
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